Una historia de Taxi

No se por que razón me impresionó una entrada del blog Ni libre ni ocupado, tal vez la incertidumbre que nos agobia al querer tomar una decisión que no sabemos si es buena o mala pero que en definitiva, repercutirá para bien o para mal sobre alguien.

Lo transcribo literal:

Me metió prisa y luego supe por qué: Quería llegar al colegio de su hijo antes que su exmujer y esperar, a escasos metros de la puerta (dentro de mi taxi y en doble fila), a que el niño saliera para darle “una sorpresa”. Así lo dijo: “Quiero darle una sorpresa”. Y así sucedió.

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