Estás demasiado viejo para tocar en vivo cuando…

 

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Así como el teléfono de la imagen ya es un utensilio viejo, así también llega la edad dorada en todos. Los músicos no se escapan del inclemente tiempo y ya más de algunos deberían pensar en retirarse.

En Music Marketing.com hay un artículo que no deja de ser gracioso pero trágico a la vez, que expone las acciones de un músico viejo.

¿Que cosas hace un músico viejo en el escenario?
¿Qué actitudes lo delatan?
¿Has visto alguno de tus famosos preferidos haciendo esto?

Pues vaya, menos mal que a ellos le pasa también, pensé que solo yo padecía de nuevos dolores achaques cada día que me levanto…

 

  • Se vuelve más importante encontrar un lugar en el escenario para tu ventilador que para tu amplificador.

  • Tu ropa de concierto hace que te parezcas a George Burns al cabo de una ronda de golf o a Dolly Parton sin pechos.

  • Todos tus fans se retiran antes de las 9:30 p.m.

  • Todo lo que deseas de las groupies es un masaje de pies y que te froten la espalda.

  • Te encanta tomar el ascensor porque podés cantar todas tus canciones.

  • En lugar de un quinto miembro, la banda quiere ir en busca de un roadie.

  • Perdiste la dirección del concierto.

  • Necesitas anteojos para ver la configuración del amplificador.

  • Te dañaste la espalda saltando del escenario.

  • Te sentís como el infierno antes de que el concierto comience.

  • La camarera es tu hija!

  • Parás a la banda porque tu ibuprofeno cayó detrás de los altavoces.

  • La mayor parte de tu público sólo se balancea en sus asientos.

  • Encontrará tus vales para bebidas del concierto del mes pasado en el estuche de la guitarra.

  • Te negás a tocar sin tapones para los oídos.

  • Le pedís al dueño del club si podés comenzar a las 8:30 en lugar de las 9:30.

  • Consulteás lo que dan en la tele antes de reservar fecha para un show.

  • Tu banqueta de concierto tiene respaldo.

  • Sos pariente de al menos un miembro de la banda.

  • No dejás que nadie proteste.

  • Necesitás una siesta antes del show.

  • Después del tercer set, le insistís al propietario del club para poder salir temprano.

  • Durante las pausas, vas al camarín a recostarte.

  • Preferís un atril con luz.

  • No te recuperás hasta el amrtes a la noche.

  • Esperás que el discurso del anfitrión dure para siempre.

  • Comprás un amplificador teniendo en cuenta su peso y no cómo suena o el factor “cool”.

  • Te sentís culpable de mirar a las chicas lindas del público, porque son más jóvenes que tu hija.

  • Podés recordar siete nombres de clubes diferentes de la misma localidad.

  • Tenés un vago recuerdo de los días en que podías hacer 10 conciertos en 7 días y te daba el cuerpo para hacerlo!

  • Tu cita no llegó porque no podía encontrar una niñera para sus nietos.

  • La lista de temas tiene que ser en tipografía de tamaño 20.

  • La droga que elegís ahora es el café…

  • Parece imposible encontrar zapatos de concierto con un apoyo decente para el arco.

En fin, entre broma y broma vemos que hay una constante en nuestras vidas: el tiempo no perdona.

Fuente: Music Marketing.com
Imagen: filmsphotoartetc.files.wordpress.com

 

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