
Cuando el muchacho se subió al taxi de Curtis Gibson, poco iba a saber él que llevaba a un asesino. Aunque el rapero Richard McCroskey le dijo que había tenido una pelea con su novia porque le encontró un mensaje de texto en su celular, Gibson jamás sospechó que McCroskey era Syko Sam.
Según las declaraciones del taxista, el sujeto conversaba pausada y tranquilamente, y aunque apestaba a carne podrida, no sospechó que fuera un asesino. El 12 de septiembre los padres de Emma los habían llevado a un show de música y lo habían pasado muy bien, hasta que McCroskey descubrió el mensaje de texto de un sujeto que Emma conoció en ese mismo show.
A pesar que ya habían pasado más de 48 del asesinato, McCroskey hablaba apasionadamente de su novia a la que conoció por Internet y que finalmente conoció en persona gracias a que ambos compartían el gusto por la música del género horrorcore.



