¿Qué hacer cuando se muere tu perro?

Perro durmiendo

La pregunta qué hacer cuando se muere tu perro, parece absurda, porque nunca pensamos en eso. Sin embargo es algo que tarde o temprano debemos enfrentar. En un artículo que leí en animalesmascotas.com se plantea esta interrogante con la finalidad que aprendamos no solo a superar nuestro dolor, sino también que hacer en esos momentos grises y tristes.

Quienes hemos pasado por esa experiencia, es como perder a alguien de la familia, porque eso son nuestras mascotas: parte de nuestra familia. Mientras leía los consejos que dieron en esa página, recordé el triste momento cuando mi perro Togo murió y creo que son consejos muy válidos que pueden ayudar a que superemos la tragedia.

En Guatemala es casi una utopía pensar que los servicios municipales ayuden en esos momentos, pero siempre es bueno tener conocimiento sobre que medidas tomar. Esos son algunos consejos que responden a la pregunta de Qué hacer cuando se muere tu perro: [seguir leyendo]

Más sangre regada en Guatemala. Hoy fue Facundo Cabral


Verguenza. Eso siento hoy.

Llevamos años con nuestra tierra bañada en sangre de inocentes. Desde la guerra interna las víctimas siempre han sido inocentes y ningún gobierno ni nosotros como sociedad hemos hecho algo por evitarlo.

Nos escondemos, huimos a otros países, vivimos con la angustia de no saber si regresaremos, la angustia de no saber si nuestros padres, nuestros hijos, nuestros familiares y nuestros amigos regresaran a su hogar. [seguir leyendo]

CARTA ABIERTA AL SEÑOR PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA, INGENIERO ÁLVARO COLÓM CABALLEROS

Se publica tal y como la recibimos. La quiebra del Banco de Comercio perjudicó a muchos guatemaltecos y hasta el día de hoy, nadie ha querido solucionar este problema. Algo que ya es costumbre en Guatemala.

Guatemala, febrero del 2011.

Señor Presidente Constitucional de la República
Ingeniero Álvaro Colom Caballeros
Palacio Nacional. [seguir leyendo]

Historia de la Negra

Hace algunas semanas, mientras iba a dejar a mi hija a la universidad, vi un perro de la calle con un cordón negro atado al cuello y que cojeaba. Demás está decir el estado del perrito. Pero en un principio pensé que era la mascota de un comprador de periódicos (de esos que pasan tocando a las puertas de las casas pidiendo periódicos viejos para comprarlos).

Todo el camino me fui pensando en el animalito y de cual sería su suerte si estaba abandonado. Al regresar, decidí volver al lugar donde lo había visto. Allí estaba. Flaco, sucio y mendigando comida.

Llamé a mi hijo y le pregunté si se animaba a que lo recatáramos. Estuvo de acuerdo así que fui por él para que entre los dos lo hiciéramos. Al llegar personas caritativas de una tienda le estaban dando sobras de comida. [seguir leyendo]